Reducción de costos operacionales de las cámaras mediante sistemas de monitoreo y control a distancia.

Poner la cámara a punto puede ser algo más difícil que el túnel, ya que es mucho más difícil lograr las condiciones similares entre las diferentes mediciones. Lo que importa es que la temperatura ambiental sea parecida, que no hay ingreso de productos a temperatura diferente y que no hay apertura de puertas. En los ensayos podemos compensar la variación de la temperatura ambiental mediante la adquisición de ésta con un sensor. Por ejemplo, para un cierto período de 24 horas se obtienen los datos de temperatura ambiental, luego se obtiene el valor ponderado (promedio) de ésta. Las perdidas de frío a través de las paredes de la cámara son proporcionales a la diferencia entre la temperatura promedio exterior e interior. Por lo tanto, para obtener la eficiencia energética será necesario dividir la energía consumida por la cámara por tiempo y por la diferencia de temperatura.
Eficiencia energética = Energía / (tiempo * (T_promedio_ambiente-Tcamara))
El valor absoluto obtenido como resultado de este cálculo no tiene un valor de por sí, pero su cambio nos puede indicar si los ajustes en el compresor de la cámara de frío mejoran o empeoran la eficiencia.
Obviamente, el cálculo de eficiencia energética tiene solo sentido si podemos mantener los otros factores (ingreso de producto a temperatura diferente y apertura de puertas) estables. En términos prácticos, podemos ajustar la cámara para máxima eficiencia solamente si no se trabaja en la planta, es decir, cuando no hay movimientos.
Ya hemos mencionado en otro artículo la posibilidad de aprovechar la capacidad de la cámara para congelar el producto. El sistema de cámara se diseña para la peor condición posible, es decir para las temperaturas ambientales que ocurren solamente pocos días al año. Además, en Chile las temperaturas varían fuertemente entre día y noche, por lo que incluso en días más calurosos debe haber reserva de potencia para la noche. Con todo, se puede esperar según temporada y hora de día una reserva de potencia del orden de 20 % a 40 %. Si tenemos un sistema de monitoreo permanente, es muy fácil obtener un perfil de ciclos de trabajo del compresor (tiempo de encendido y tiempo de apagado) para deducir sobre la capacidad sobrante del sistema para introducir mercadería semicongelada. Incluso podemos predecir en qué horas qué capacidad existe y hacer un plan de congelado de tal forma que se aprovecha al 100 % la capacidad del compresor de la cámara.