Prevención de fallas y reducción de costos de reparación y costos por producción perdida mediante sistemas de monitoreo y control a distancia.

Una vez que ambos sistemas (túneles y cámaras) están puestos a punto y el procedimiento operacional está establecido e implementado, el sistema de monitoreo nos permite detectar problemas potenciales mucho antes comparado con un sistema que no tenga esta opción: un buen ejemplo es una fuga muy lenta del refrigerante del sistema. Una fuga que toma varias semanas o incluso meses en llegar a un nivel crítico del refrigerante puede resultar en perdidas de productividad. Si hay una fuga fuerte, lo más probable que los operarios notarán esto a poco tiempo. Sin embargo, si los tiempos de congelado se alargan muy lentamente, los operarios se acostumbran a este cambio y no notarán algo anormal. A cabo de un mes, cuando se dan cuenta en forma definitiva, ya se habrá producido una perdida del orden de 20-30% de la productividad! Con el sistema de monitoreo permanente y si está implementado el procedimiento de análisis de los datos, apenas hay variación en la eficiencia, se puede tomar medidas correctivas. Otros ejemplos de fallas que pueden pasar inadvertidos y que son muy fáciles de detectar son: falla de un ventilador en un evaporador.
En caso de contaminación de aceite y/o desgaste de los bujes, aumenta la resistencia mecánica a la rotación y por lo consiguiente el consumo de energía. En este caso, si hay aumento de consumo sin alargar los tiempos de congelado, se puede sospechar una falla mecánica de compresor aproximándose. Si tenemos un sistema de monitoreo, podemos darnos cuenta antes de que llegue a una situación crítica, programar la mantención y/o reparación y prevenir una falla catastrófica que puede poner en riesgo el producto congelado.
Si están instalados medidores de presión, se puede monitorear el comportamiento del sistema en forma más eficiente. Desgraciadamente, los medidores de presión son algo más caros y su utilidad yace casi exclusivamente en el monitoreo del sistema, de por sí no se traducen en ahorros. Idealmente, deberían instalarse por lo menos dos sistemas, uno para la succión o baja y la otra para la descarga o alta. La inversión en el sistema de alta se puede justificarse muy fácilmente, ya que un controlador de presión permite eliminar dos o tres presostatos que se ocupan para el control de capacidad del condensador (encendiendo y apagando los ventiladores) por lo que los costos son casi iguales. El sistema de medición de baja tiene por objetivo proveer información adicional y puede ocuparse para reemplazar un presostato de baja. Pero su costo es aproximadamente 4 veces más caro que un presostato simple.
La importancia de estos dos sistemas es la siguiente: los controladores principales activan el sistema de un compresor mediante una válvula de paso (solenoide), la que se abre y deja pasar el refrigerante. El compresor parte por cambio de presión en la línea de succión, y no porque el controlador lo enciende. Por lo tanto, en términos reales no hay información sobre si un compresor está realmente funcionando o si está funcionando bien si no contamos con la información de estos dos medidores de presión.
Los valores que arrojan estos dos puntos de medición pueden indicar problemas como: hielo en evaporador (falta de deshielo o deshielo inoperativo), lo que puede llevar a condiciones críticas, como entrada de refrigerante en la línea de succión y un golpe hidraulico, problemas en condensador (falla de ventiladores).
Finalmente, hay que mencionar la importancia de tener un registro de alimentación de potencia (energía suministrada por la distribuidora). Este equipo ayuda a encontrar deficiencias en el voltaje suministrado, problemas de asimetría (diferencias en los voltajes de las fases), desconexiones de energía o fallas, como desconexión de una fase.
La información recopilada sirve para presentar reclamos ante la empresa distribuidora en caso de que hay problemas de voltaje que resulta en aumento de consumo (por ejemplo, 210 V en lugar de 220 V).
Además, en caso de haya daños en los equipos producto de fallas (bajo voltaje (debajo de 200 V), desconexión de una fase, inversión de fases, etc.), el registro provee una prueba antes la justicia.