Matemática extraña de los negocios de frío o porque 2 más 2 son 8.

Cuando partimos con la idea de la construcción de una planta frigorífica, efectuamos llamadas a las distintas empresas del rubro de refrigeración tratando obtener una respuesta “Cuanto cuesta un compresor de 35 HP”. El 95 % de estas llamadas resultó en respuestas evasivas algo como “No se puede decir esto así, hay que primero estudiar los requerimientos suyos, luego vamos a calcular las cámaras, túneles, lo que sea, y luego vamos a proponerle un equipo a la medida, cotizar, etc.”. Nada de precios concretos. ¿Y saben porque es así? Porque a la mayoría de las empresas no le conviene que Ud. sepa cuanto cuesta una pieza concreta. Si Ud. parece lo suficientemente serio como un potencial comprador o está armando algún proyecto donde un apoyo financiero del estado parece lo suficientemente factible es altamente probable que le van ofrecer a hacer su proyecto gratis, incluso le van a venir a ver, conversar sobre sus requerimientos y presentarle luego un presupuesto, todo gratis y todo sin compromiso.
Hay un buen dicho ruso al respecto, lo único gratuito es el queso que está de cebo en las trampas para ratones… Este presupuesto estaría en la mayoría de los casos cercano al doble del valor real al cual se puede conseguir.
Hay tres tipos de empresas de refrigeración: las que venden el “hardware”, los equipos, las que venden “proyectos” y las que se dedican a la mantención e instalación. En Chile el mercado es bastante reducido para poder sostener una gran cantidad de proveedores de equipos, por lo que hay quizás un 10 % que venden equipos propiamente tales (sin entrar en el ámbito de proyectos e instalación), y el resto vende proyectos y se abastece de estos importadores-proveedores, a veces importando directo algunas piezas. También, están las empresas de mantención, por lo general chicas que no son muy visibles para los clientes que tratan por primera vez instalar alguna unidad de frío. Ellos trabajan y no tienen tiempo ni recursos humanos para cotizar y recotizar, hacer proyectos y proyectos en papel cuya implementación es dudosa (acordémonos que para hacer una cotización detallada y bien calculada se requiere mucho tiempo).
Ahora, para entender donde está el problema de los precios altos de la refrigeración industrial tenemos que analizar como se compone el costo de una instalación: Primero viene el costo de los equipos propiamente tales. Para hacer esto algo más claro, vamos a tomar un ejemplo concreto, una túnel estático para congelar frutas a -20º C con una capacidad aproximada de 5 toneladas diarias. Los equipos para un túnel de este tipo pueden costar aprox. 10.000.000.- (esto incluye el compresor, condensador, evaporador y todas las piezas chicas que sean necesarias para su funcionamiento, los presóstatos, controladores, tuberías). Además se gastaría como 1.500.000.- en cables, contactores, automáticos, armario). Luego viene la instalación. Este ítem, si se contratara a una empresa pequeña dedicada a efectuar instalaciones podría salir por unos 3.000.000.- Así o así no más de 15.000.000.- el total. En cambio, si trata de cotizar un equipo de estas características como proyecto o unidad instalada, el valor sería alrededor de 28.000.000.- Entonces como ocurre que 10+1,5+3=28? Simplificando, porque 2 + 2 = 8, no 4. El factor X que varía entre 30% y 45 % es el factor que pagamos por nuestro desconocimiento e ignorancia como clientes. Este factor hace que el negocio de frío sea extremadamente rentable para las empresas establecidas del rubro y extremadamente caro para los clientes que por primera vez intentan armar un proyecto de frío.
Puede ser que si se tratara de una empresa multimillonaria con financiamiento asegurado, daría lo mismo cuanto tendría que pagar si está dentro de un margen presupuestado, pero si trata de un agricultor que apenas puede financiar con apoyo del estado la instalación de su cámara de frío, o su packing pequeño, este factor X sí puede hacer la diferencia entre un proyecto exitoso o fracaso financiero.
Esta matemática surrealista continúa en otros ámbitos, aunque un poco a menor medida, como en construcción de cámaras de guarda, construcción de salas de proceso, e incluso galpones o estructuras para la planta donde este factor X se reduce algo.
En otros artículos de este sitio va encontrar las pautas de cómo eliminar este factor X para que de nuevo 2 + 2 sean 4.